Alimentación, ejercicio y descanso: Los tres pilares de un cuerpo sano

Si quieres mantener una vida saludable debes cuidar estos tres principios: la alimentación, el ejercicio y el descanso. Además, los tres están muy relacionados entre sí, así que si no cumples alguno de ellos la cosa no funcionará del todo.

 

1. Alimentación

Es vital que cumpla las necesidades de nuestro cuerpo para que podamos realizar todas nuestras actividades diarias, incluyendo las deportivas. La alimentación debe ser variada y equilibrada (sin olvidar las grasas, nuestro cuerpo las necesita), así que hay que comer de todo, pero de manera moderada. Es importante que sea permanente, no es una dieta con fecha de fin, una alimentación saludable debe convertirse en un hábito y en un estilo de vida.

Aquí os dejamos unos sencillos consejos:

La comida más importante del día es el desayuno, así que comiénzalo con un buen desayuno. A media mañana es recomendable ingerir algo ligero para no llegar con mucha hambre a la comida, no olvides tomar una pequeña merienda a media tarde y realiza una cena ligera. Hidrátate antes de tener sed y toma alimentos que sean ricos en agua, como frutas y verduras.

 

2. Ejercicio

“El deporte es el método para poner más vida en los años y más años en la vida” (Doctor Cooper, autor del test de Cooper)

Todos tenemos tiempo para hacer una hora de ejercicio diario. No necesariamente debe ser un deporte de alta intensidad, con algo más suave también vale. La primera hora de la mañana es esencial para hacer ejercicio: sí, sabemos que cuesta trabajo levantarse de la cama y ponerse a correr o a hacer flexiones, pero los resultados merecen la pena. Si no encuentras tiempo a lo largo del día para ir al gimnasio, quizás puedes levantarte media hora antes y practicar un poco en casa o buscar un hueco antes de comer o de cenar.

Con el ejercicio y el entrenamiento diario conseguirás mejorar tu movilidad, potencia, flexibilidad y elasticidad, además de mejorar tu imagen corporal y estética.

 

3. Descanso

Después de practicar deporte, el cuerpo necesita su merecido descanso. Cada semana deberíamos tener, como mínimo, un día de descanso total o descanso activo: si no eres capaz de pasar un día sin ejercicio, puedes limitar la actividad del día de descanso a algo suave como un paseo por el campo.

Intenta dormir ocho horas al día: ya sabemos que es complicado, pero el cuerpo lo agradecerá. Dormir nos ayuda a recargarnos de energía para estar activos al día siguiente. Además, nos ayudará a tener mejor aspecto: piel más tersa y brillante, menos ojeras y arrugas… ¡Todo son ventajas!

En resumen: aliméntate bien, realiza ejercicio a diario y descansa como te mereces. Convierte estos tres pilares en hábitos presentes en tu vida y verás cómo, además de estar sano, sonreirás más.